El pequeño paréntesis de entradas en el blog me ha proporcionado mucho tiempo libre, y casi todo el mes de enero me he visto completamente ocupado por tres tareas básicas. La primera, estudiar como un loco para los exámenes de finales de enero-febrero; la segunda, empezar (y acabar) una recomendación que tenía pendiente desde hace mucho tiempo; y la tercera y última, probar la open beta de Ragnarok Online 2.
Los ya entendidos en el tema seguramente se acuerden del infame intento de la surcoreana Gravity (la compañía creadora del primer Ragnarok Online) por crear su secuela allá por 2007. El juego en cuestión se llamaba Ragnarok Online 2: The Gate of the World, y no fue más que un fútil intento de modernizar el juego y pasar al común pero despiadado mundo de los MMORPGs en 3D.
Aquel desastroso intento no se parecía en nada a su predecesor, y sólo compartía pequeños detalles con él, como nombres, estética y algún que otro bichejo. El proyecto acabó de una forma tan trágica, que Gravity decidió cancelarlo totalmente y trabajar en algo mucho más consistente y firme. Y el año pasado se levantó la sábana, Ragnarok Online 2: Legend of the Second era ya una realidad.
Alejado del triste anterior intento, la nueva versión de Ragnarok Online 2 se asemeja mucho más con el original, la estética es bastante parecida, los campos y ciudades se parecen relativamente a sus originales en 2D, el sistema de juego es bastante (o un poco) parecido e incluso podremos ver muchos de los bichejos típicos del primero, cayendo en la nostalgia y el recuerdo.
Y claro, como jugador profesional de Ragnarok Online, con alrededor de cinco años a mis espaldas jugando 24/7 como cual hikikomori, no podía resistirme a entrar, probarlo y comentar mis impresiones.







