lunes, 4 de julio de 2016

Querido lector:

Muchos de los que acostumbran a hablar sobre Mundo Angol suelen referirse a este pequeño rincón de la red como "el blog-semáforo", inducidos por la asombrosa capacidad de su creador para publicar entradas, reseñas y análisis de una manera atemporal, ignorando tanto la periodicidad como la puntualidad, y elaborando absurdas excusas que tratan inútilmente de esperanzar al pobre, inocente lector que entra cada semana a este pequeño rincón de mi vida tratando de encontrar temas interesantes, juegos ocultos o simplemente pasar un buen rato.

Mundo Angol siempre ha tenido una fluidez de entradas que yo mismo me obligaba a seguir, bien por temas de facilidad lectora, ya que desde el punto de vista del lector me parece mucho más sencillo seguir un blog con entradas puntuales cada fin de semana, para evitar la obligación de entrar cada tres o cuatro días esperando algo nuevo y llevarse una decepción al no encontrar nada; como por temas internos de dirección, pues si cada semana escribía una entrada, redactar acabaría convirtiéndose en costumbre y me sería mucho más difícil dejar el blog de lado o perder interés en la escritura.

A lo largo del tiempo, esta periodicidad ha superado y sucumbido varias veces a problemas corrientes de mi vida diaria, como la falta de tiempo libre, la inseguridad laboral, las nuevas corrientes dentro de mi vida personal, y un general de eventos que de una manera u otra han acabado pasando factura al devenir de esta página web. De la nada, surgían pequeños paréntesis e hiatos que no hacían más que convertir Mundo Angol en una especie de semáforo, o una pequeña bombilla que lucía cada vez con menos fuerza, mostrando ocasionalmente brillantes destellos como contrapartida de la oscuridad innegable que poco a poco sobreponía este pequeño rincón de mi vida.

Todo este tema se traduce en una obvia pérdida de interés por mi parte, por una parte lógica y por otra natural, pues aunque todo lo nuevo empieza con ilusión y alegría, pocas veces se lleva hasta extremos tan longevos en el tiempo con la misma carga emocional y psicológica con la que se empezó. De la misma manera, nadie muere tal y como nace, y nadie olvida tal y como aprende.

A partir de este último párrafo ya habréis adivinado de qué va la entrada, ¿verdad? Este blog ha formado una parte muy importante de mi vida, y os aseguro que así seguirá durante mucho tiempo, no como una realidad actual y presente que evolucione semana tras semana, sino como un precioso recuerdo escrito de varios años de mi vida, dedicado a todos aquellos juegos que me han hecho feliz de una manera u otra, sea jugando o criticando sus defectos.

Es posible que penséis que sienta pena por dejar de escribir, por perder el interés y la ilusión de años anteriores, o por dejar de alimentar un lugar que a mí personalmente me hacía muy feliz, pero no os preocupéis, porque no es así, ya que si no estuviera satisfecho con la decisión de cerrar el blog, directamente no estaría escribiendo estas palabras. Todas las entradas publicadas en el pasado seguirán ahí como recuerdos, esperando ser rememorados alguna que otra vez por tanto lectores como por mí mismo.

En estos casos la norma común es agradecer a cada uno de los lectores su estancia en el blog, pero como ya dije una vez, este espacio siempre lo he dedicado a mí mismo y a mis aficiones, y nunca como una ventana en la que exponer con argumentos las razones por las cuales mis intereses merecen o no merecen la pena. Aquí he publicado tanto juegos que no me han gustado como reflexiones sobre ciertos temas, nunca pensando en aquellos que leen, sino en mi persona, como una manera de organizar mis pensamientos y recordar con cariño las sensaciones que me han llegado a transmitir mis propias aficiones.

Posiblemente las entradas dedicadas a vosotros se puedan contar con los dedos de una mano, y el simple hecho de explicaros el tema del cierre del blog ya es un indicativo de que realmente sí me importan aquellas personas que, dentro de su propia vida, hayan decidido dedicar aunque sea un segundo de su tiempo en leer estas palabras, dejadas aquí por una persona cualquiera en un momento cualquiera.

Sin duda alguna, he conocido a mucha gente a través de este blog, y a todos aquellos que me conocen, o me han conocido en su momento, les entrego mis mejores deseos y esperanzas para el futuro, y en caso de tener también un blog (hay muchos que lo tenéis, lo sé), que la pequeña llama del interés y la ilusión no se apague tenuemente como me ha ocurrido a mí, sino que siga prendiendo hasta que los últimos recuerdos reemplacen los primeros, no por el propio olvido, sino por recordarlos con tanto cariño como yo recuerdo la redacción de estas páginas.

4 comentarios:

  1. :,,,(

    Bueno, por lo menos te tengo en otros lados y no te voy a perder la pista, pero penita me da un rato largo :(

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  2. Creo que has dado el paso que yo llevo negándome desde hace un par de años... Te admiro por conseguir aceptarlo bien. Yo todavía no he llegado a ese punto, me parece (u_u)

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  3. Puf, justo descubro este blog y leo esto :'(

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