El día que me recomendaron Xenogears como uno de los
mejores JRPGs de la historia no consiguieron convencerme demasiado. Y
ciertamente, competir justo en la época de SNES y PSX con uno de los
géneros más explotados y recurrentes significaba la aparición de dos
posibles escenarios: El primero, que realmente llegara a ser uno de los
mejores JRPGs jamás creados, y el segundo, que solo la palabra decepción
pudiera resumir la respuesta a tantísimas críticas y elogios. Cielo o
infierno, ambas opciones estaban en el tintero.
Empecemos por el principio y analicemos los hechos.
Xenogears, como me imagino que sabréis todos por mi párrafo anterior, se
trata de un JRPG que fue lanzado por Square en la década de los 90,
mezclando curiosamente todos los elementos que forman el esquema típico
de los juegos de rol japoneses con el género Mecha, es decir, el género
de los robots gigantescos pilotados por humanos no tan gigantescos.








